No es que el auto no me gustara, pero el solo hecho de que tuviera olor a nuevo, a cero apreciación y deseos de un toque personal, me hizo despreciarlo también.
Alguna vez una gran amiga me dijo que “cuando uno se acostumbra a un cierto nivel de compañero, incluidos accesorios con ruedas, es dificil bajar el nivel.” Según ella era imposible que volviera a los ciudadanos a pie, pero el consejo llegó mas lejos, porque ya no hubieron mas gastadores de suela, sino que vehículos un poco mejores cada vez. Hasta ahora.
Y como dije anteriormente no tenia que ver con que el auto fuera nuevo o no, porque lo era. El problema era que para él su carro era poca cosa o que no lo representaba totalmente.
Por otro lado otra vocesita me recordó que muchas veces es posible medir la virilidad de los hombres por el tamaño de su vehículo. Si el dicho es cierto y mis observaciones no están erradas… quizás yo también esperaba más … porque haber paseado en otros autos generó en mi expectativas y la búsqueda de cierto status como co-piloto.
