En los años 60 y los que siguieron hasta la actualidad, la píldora hizo maravillas aportando al control de la natalidad: menos pobreza, mejor educación, mejor calidad de vida, etc. Las mujeres tomaron conciencia y se hicieron cargo. Pero ya más en la actualidad, cuando todo parecía haber alcanzado un equilibrio, tenemos dos realidades:
1.- El mundo se esta volviendo viejo: Europa ya no sabe como producir mas cabros chicos, al punto de clamar mas allá de ultramar por descendientes que quieran retomar las raíces de sus ancestros viajeros para poder llenar las cientas de ciudades que se están vaciando.
2.- Chile siempre llevando la contra: las matronas se quejan porque ya no dan abasto. ” Aumento de partos colapsan maternidades a nivel nacional” reza el titular del diario. Esto quiere decir que a diferencia del viejo mundo, nosotros retomamos el hábito reproductivo o, como lo veo yo, las políticas de natalidad no atacaron todos los frentes.
“Niñas ” de mi edad o menores se ganan un regalo en la guata, sin haberlo planificado. Y lo peor es que los anticonceptivos existen y están disponibles. Al parecer, las clases de educación sexual están haciendo aguas por todos lados y no porque omitan mostrar una relación sexual, sino porque no están acompañadas de una real aplicación en la vida diaria. Como siempre Chile a medias.
Una grave falencia, que nos impide tener una sociedad regulada, con todas sus necesidades cubiertas y satisfecha, es que aunque el Estado intenta darle una mejor calidad de vida a los nuevos integrantes de nuestra nación con simpáticos ajuares y su programa “Chile crece contigo”, le falta comenzar desde antes con la planificación de la familia. No queremos otra China, pero de repente los nuevos padres deben entender que la cosa no es llegar y tener hijos, sino que se deben pensar en todos los aspectos de desarrollo de quienes componen o compondrán la familia. Existen necesidades económicas que solventar, necesidades de afecto, tiempo, recreación y mucho mas . Y lo otro es que por mas que se les instruya de esto en el colegio, los jóvenes realmente no pueden acceder a los mecanismos de anticoncepción. Basta con pasar la vergüenza de que el farmacéutico te analice antes de entregarte la caja con profilácticos.
Entonces, como sabemos que la sociedad todavía es cartucha, porque no liberamos un poco mas estos tabues y comenzamos a ” hacer normal la presencia de los anticonceptivos en nuestra vida diaria”. Porque si existen dispensadores de toallas higiénicas en los baños femeninos de algunos colegios y universidades, también podrían haber condones. Y por supuesto en las farmacias, en las bencineras, en los baños de centros nocturnos, en todos los colegios. No fomento el libertinaje sexual, pero para que taparnos los ojos, cada día empiezan mas jóvenes y lo mejor sería educarlos en la protección y darle , literalmente, las herramientas en la mano. (porque todavía están en la edad del pavo y “las cosas se les pasan”) De seguro con el tiempo y la costumbre nadie se escandalizaría y nuestra taza de natalidad solo sería el reflejo de una sociedad que crece porque quiere y puede.
Pd: Y para que se acuerden siempre, sale mas caro criar una guagua que comprar un condón!!!





Dice Pedro Engel en su web más o menos descuidada, pero no menos interesante, que nosotros
Comentarios recientes